lunes, 30 de abril de 2012

San Patricio


San Patricio nació en Gran Bretaña aproximadamente en el año 387.
Se cree que su nombre verdadero fue Maewyn Succat, el nombre Patricio lo tomó después que se ordenó de sacerdote.Cuando Maewyn Succat tenía 16 años, fue capturado por unos piratas y vendido como esclavo a un jefe irlandés. Se cuenta que rezaba constantemente mientras cuidaba ovejas en las montañas.
Seis años más tarde, una voz celestial le dijo que regresara a su país, pero antes de obedecer, Maewyn Succat fue a Roma, donde se ordenó de sacerdote. Después, fue enviado a Inglaterra donde trabajó para la Iglesia, pero él quería regresar a Irlanda, y le pidió al Papa que lo enviara allí.
El Papa, posiblemente San Germán de Auxerre, lo consagró obispo y lo envió a Irlanda como misionero.
Allí, uno de los reyes paganos de Irlanda lo arrestó, pero cuando vio los milagros que hacía Patricio, le dijo “Cuéntanos sobre tu Dios, te ha dado gran poder”. “Sólo hay un Dios”, contestó Patricio, “y tres divinas personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”. Entonces, tomando en sus manos un trébol verde, dijo: “Del mismo modo que hay tres hojas en este tallo, hay tres personas en un sólo Dios”. De ahí en adelante, se le permitió a Patricio predicar la nueva Fe en toda Irlanda.

San Patricio fue el primer santo enviado por la Divinidad y no elegido por el hombre. En su paso por la tierra, San Patricio, quien también es patrono de Irlanda, demostraba el concepto de la Divina Trinidad utilizando un trébol de tres hojas como ejemplo.Cuenta una leyenda, que San Patricio sacó todas las serpientes de Irlanda y que éstas se fueron al mar, donde se ahogaron. La serpiente era un símbolo pagano y, tal vez, éste sea un cuento aludiendo a que San Patricio eliminó el paganismo de Irlanda.
Otra leyenda relaccionada con duendes cuenta que tras haber fundado su primera iglesia, invitó a los paganos celtas a convertirse al cristianismo. Después de haber realizado varios milagros, la fe cristiana comenzó a asentarse y a ganar adeptos rápidamente en todo el país.
Esta actitud supuso un duro revés para los druidas, que eran los sacerdotes de los dioses paganos, que tuvieron que poner en marcha un plan, ante el temor de que el cristianismo finalmente triunfase y relegase a sus deidades a un segundo plano.
Entonces, los druidas invocaron a una tropa de duendes y la enviaron a la iglesia de San Patricio con la única intención de que le hicieran la vida imposible al monje y a todos aquellos que habían cambiado de fe y se estaban convirtiendo al cristianismo. Lo que hicieron los pequeños seres mitológicos fueron pequeñas jugarretas a los feligreses, que comenzaron a quejarse porque no los dejaban rezar y sufrían un sin fin de desmanes en el templo.
En ese momento San Patricio decidió hacerles frente, sabiendo que era obra de los druidas. Una vez dentro del templo, los enfrentó con las siguientes palabras: “En nombre de Dios Todopoderoso yo los expulso, espíritus impuros”. Estas pocas palabras sirvieron para que San Patricio desterrase a los duendes de la iglesia, y con ellos consiguió que los druidas dejaran de molestar a los nuevos feligreses.
Es por eso que en Irlanda la imagen de San Patricio es muy utilizada aún a día de hoy para realizar exorcismos de duendes y protección contra estos, ya que se considera que los duendes no soportan la imagen del hombre que los desterró de la casa de Dios. Además, no es de extrañar que tampoco sean muy apreciados estos pequeños seres mitológicos por la Isla Verde. Aún así, se dice que el 17 de marzo, el día de la fiesta nacional, todos los duendes y demás seres endiablados salen de sus escondites para hacer de las suyas.

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